Método

Seis pasos. El cuarto puede ser parar.

Es el mismo recorrido en todos los encargos, cambie el sector o la tecnología. Lo que cambia es por dónde se entra y hasta dónde se llega.

PROBLEMAANÁLISISRESULTADO
  1. Comprender el contexto

    El problema declarado y el real casi nunca coinciden. Alguien pide una web y lo que necesita es que le lleguen encargos. Sin esta fase, todo lo demás se construye sobre una suposición.

  2. Comprobar qué es verdad

    Qué está verificado, qué lo afirma alguien, qué es una hipótesis y qué falta por saber. Distinguir lo comprobado de lo declarado es lo que más discusiones ahorra después.

  3. Encontrar lo que no encaja

    Incoherencias, pérdidas silenciosas, riesgos que se están asumiendo sin querer y oportunidades que ya existen y nadie usa. Cuatro cosas distintas que conviene no mezclar.

  4. Decidir si conviene actuar

    Corregir, reconstruir, construir, derivar a un especialista o no hacer nada. Aquí el trabajo puede terminar, y a veces debe.

  5. Construir una respuesta acotada

    Con el alcance, el plazo y —sobre todo— lo que queda fuera escrito antes de empezar. Es la parte que se suele omitir y la que evita casi todos los malentendidos.

  6. Medir si ha servido

    Antes de construir acordamos qué señal indicará que ha funcionado y de dónde saldrá ese dato. Si no se puede saber si sirvió, no está terminado.

Cómo se limita el riesgo

No se toca lo que funciona sin poder volver atrás.

El miedo a que alguien te rompa lo que ya tienes montado es razonable. Casi todo lo que hago entra en algo que está en marcha y da de comer a alguien, así que el trabajo se organiza para que un error no se convierta en un problema.

  • Cambios pequeños, uno cada vez, en vez de una sustitución completa.
  • Pruebas reversibles: antes de tocar nada se prepara cómo deshacerlo.
  • Validación con datos reales, no con ejemplos que siempre salen bien.
  • Revisión antes de escalar: primero en pequeño, y solo después al resto.

Nada se sustituye hasta que lo nuevo se ha comprobado funcionando al lado de lo viejo.

Qué aporto yo

Entender el problema y decidir qué merece construirse.

Aporto contexto operativo, criterio de producto y capacidad para convertir un problema poco definido en una respuesta concreta. Investigo, contrasto, construyo y compruebo sin perder de vista cómo se utilizará realmente.

La inteligencia artificial amplía la capacidad de investigar, comparar, prototipar y construir. El contexto, las decisiones, la comprobación y la responsabilidad siguen siendo humanos.

Límites

Lo que no prometo.

Una revisión mía es una opinión fundamentada y comprobable, no una certificación:

  • No garantizo encontrar todo. Digo qué he mirado y qué no.
  • No afirmo más de lo que puedo sostener, y marco qué es hecho y qué interpretación.
  • Cada hallazgo va con su ubicación exacta, para que otra persona pueda contrastarlo.
  • El análisis de costes, márgenes y compras es operativo. No es asesoramiento financiero ni fiscal.
  • En materias reguladas o de alta especialización —fiscal, jurídica, seguridad avanzada— derivo.

¿Tiene sentido en tu caso?

La forma de averiguarlo es contármelo.

Cuéntame qué no está funcionando