Software a medida

Software hecho para tu forma de trabajar.

Aplicaciones, herramientas internas y sistemas de gestión para una necesidad concreta que no encaja en un programa genérico. Con una condición: solo si compensa construirlo.

Cuándo aparece

Situaciones que suelen acabar aquí.

  1. 01

    El programa que usas te obliga a inventarte rodeos: campos usados para lo que no son, hojas de cálculo paralelas, notas al margen.

  2. 02

    Pagas licencias por funciones que no usas, y justo la que necesitas no está.

  3. 03

    Tu forma de trabajar es una ventaja y el software te obliga a renunciar a ella.

  4. 04

    Cada mes alguien dedica horas a rehacer a mano lo mismo porque el sistema no lo contempla.

  5. 05

    Tienes claro qué necesitas y llevas tiempo buscando: nada encaja del todo.

  6. 06

    Lo que montaste hace años funciona, pero ya nadie se atreve a tocarlo.

Encaje

Para quién tiene sentido, y para quién no.

Tiene sentido si…

  • El proceso que quieres cubrir es una ventaja tuya, no una manía.
  • Ya has probado programas genéricos y ninguno encaja.
  • El trabajo manual que quieres quitarte es medible: horas, errores, retrasos.
  • Hay alguien que va a usarlo de verdad y puede decir qué falla.
  • Quieres ser dueño de tu herramienta y de tus datos.

No tiene sentido si…

  • Existe una herramienta conocida que lo resuelve por una cuota razonable.
  • Lo que falla es el proceso, no el software: construirlo lo congela.
  • Aún no sabes qué debe hacer, y lo que hace falta es probar algo antes.
  • Nadie va a poder mantenerlo ni pagar su mantenimiento después.
  • La expectativa es que sustituya a una persona. No lo hace.

Si veo que lo tuyo está en la segunda columna, te lo digo. Prefiero perder un encargo que cobrar por algo que no vas a usar.

Antes de escribir una línea

Empezar pequeño casi siempre sale mejor.

Un sistema completo construido de golpe se basa en suposiciones sobre cómo se va a usar, y esas suposiciones se cobran caras. Casi siempre hay una versión más pequeña que resuelve la parte que duele y permite aprender antes de gastar el resto.

  • Construir una pieza pequeña primero, y crecer solo si se usa.
  • Reconstruir lo que se quedó corto, en vez de parchearlo otra vez.
  • Simplificar antes de añadir nada nuevo.
  • No hacer nada todavía, si lo que falta es información.

De ahí sale el precio, y por eso no hay tarifa: depende de cuánto haya que construir de verdad.

Cómo trabajo

Cuatro pasos, y el segundo puede ser parar.

  1. Entender qué está pasando de verdad

    El problema que se cuenta y el que hay casi nunca son el mismo. Antes de proponer nada quiero ver cómo trabajáis hoy y dónde se atasca.

  2. Decidir si merece la pena construir

    Aquí puede terminar el trabajo, y a veces debe. Si hay una herramienta que ya existe y te resuelve el problema, o si basta con algo mucho más pequeño de lo que pensabas, te lo digo.

  3. Acotar la primera versión

    Alcance, entregable, plazo, precio y —sobre todo— qué queda fuera, por escrito antes de empezar. También quién es el dueño del código y qué pasa con el mantenimiento.

  4. Construir, probar con datos reales y medir

    En trozos pequeños, sin sustituir lo que funciona hasta que lo nuevo se ha comprobado al lado. Y con una señal acordada de antemano para saber si ha servido.

El método completo, con sus límites

Qué te llevas

Entregables, no promesas.

  • Aplicación web o herramienta interna
  • Panel operativo o sistema de gestión
  • Prototipo funcional para probar la idea antes de invertir más
  • Importación de los datos que ya tienes
  • Código y datos tuyos, sin quedarte atado a mí
  • Documentación de qué hace, cómo se despliega y qué puede romperse
Evidencia

Software propio, publicado y mantenido.

Una aplicación Android en producción, con usuarios y modelo de suscripción, y un software web multiusuario para talleres que trabajan desde varios puestos. Con las decisiones de producto que hay detrás.

Ver el trabajo con detalle

Cuéntame qué está pasando.

No hace falta que sepas si necesitas software, una automatización o nada. Averiguarlo es la primera parte del trabajo, y si hay una forma más sencilla o más barata de resolverlo, también forma parte de la respuesta.

Escribirme