Webs a medida

Una web construida alrededor de tu negocio. No de una plantilla.

Para negocios y proyectos que tienen valor, historia y conocimiento real, pero no están bien representados. Con panel propio si hace falta gestionar algo, y con lo que ya tienes migrado.

Cuándo aparece

Situaciones que suelen acabar aquí.

  1. 01

    Tu web la hizo un proveedor sobre una plantilla y no puedes tocar nada sin llamarle.

  2. 02

    Lo que mejor haces no aparece por ningún sitio, y lo que aparece no te interesa.

  3. 03

    Cada cambio de contenido implica pedir presupuesto y esperar.

  4. 04

    Tienes información valiosa —fichas, catálogo, histórico— repartida en sitios donde nadie la ve.

  5. 05

    La web trae contactos que no sirven, o no trae ninguno.

  6. 06

    Quieres gestionar tú lo tuyo sin aprender un panel pensado para otra cosa.

Encaje

Cuándo compensa, y cuándo no.

Compensa si…

  • Tu negocio tiene algo propio que una plantilla no sabe contar.
  • Hay información que gestionar: catálogo, fichas, citas, peticiones.
  • Ya tienes contenido acumulado que no quieres perder.
  • Quieres poder cambiar cosas sin depender de nadie.
  • Necesitas que el sitio encaje con cómo trabajas después, no al contrario.

No compensa si…

  • Necesitas una página de presentación y ya está: una plantilla bien elegida es más barata y más rápida.
  • Vas a vender productos estándar y una tienda conocida te sirve.
  • Todavía no sabes qué vendes ni a quién.
  • El problema real es que nadie te encuentra, y eso no lo arregla rehacer la web.
  • No hay quien mantenga el contenido después.

Una plantilla bien hecha es una respuesta perfectamente digna. Si es lo que necesitas, te lo diré aunque signifique no trabajar contigo.

Qué incluye

Lo que se entrega.

  • Web pública con la estructura que pide tu contenido, no una plantilla
  • Panel de gestión propio, ajustado a quién lo va a usar
  • Migración de lo que ya tienes: fichas, catálogo, textos, imágenes
  • Formularios y contacto que llegan a donde tienen que llegar
  • Rendimiento, accesibilidad y posicionamiento técnico hechos desde el principio
  • Textos legales y control de acceso

Antes de empezar queda por escrito el alcance, el plazo, el precio, qué queda fuera, de quién es el código y qué pasa con el mantenimiento después.

Cómo trabajo

Primero el negocio. Después la pantalla.

Una web que funciona no empieza en el diseño: empieza en qué tiene que conseguir y en qué información hay de verdad. Después de eso, casi todas las decisiones de estructura se toman solas.

  • Qué debe conseguir: que te llamen, que te encuentren, que se entienda qué haces.
  • Qué contenido existe, dónde está y en qué estado. Casi siempre está peor de lo que parece.
  • Qué hay que gestionar y quién lo va a hacer. De ahí sale el panel, no al revés.
  • Publicar solo lo que tiene sustancia: nada de decenas de páginas clónicas para engordar el posicionamiento.

El método completo, con sus límites

Evidencia

Una web y un panel construidos así.

Una empresa familiar que dependía de la plantilla de un proveedor externo: web pública, panel de gestión propio y su inventario anterior migrado y normalizado. Con las decisiones que salieron del contexto del negocio, no de una plantilla.

Ver el caso con detalle

Cuéntame qué está pasando.

Con saber qué haces, qué tienes ahora y qué te gustaría que cambiara, suele bastar para decirte si merece la pena rehacerla o no.

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